martes, 11 de agosto de 2020

Aviso: actualización del sitio de almacenaje de los ficheros

Ya no escribo nada en este blog, cosa lógica porque lo abrí con 12 años y ya tengo 22, y lo que entonces me interesaba ha dejado de llamarme la atención. Sin embargo,  sí que quiero avisar, por si alguien lo lee aún, que Google va a suprimir los sitios del antiguo Google Sites (aunque se pueden convertir sin mayor problema), y he tenido que cambiar un par de cosas. El enlace a la nueva versión del sitio de almacenamiento es, en principio, la misma; por si acaso, la vuelvo a copiar: https://sites.google.com/site/robotsyotrasespecies/home. A partir de esa página deberíais poder acceder directamente a la página de Volviendo a la vida

Un saludo :)

domingo, 3 de abril de 2016

Pues de vuelta

Veo que llevo casi tres años sin escribir y sin hacer acto de presencia por esta página.
Obviamente, no ha sido por falta de tiempo, puesto que en tres años, aunque coincidan con estos años de intensísimo (SARCASMO) estudio, siempre se pueden sacar cinco minutos para decir "¡Hola, sigo vivo!". Si no he escrito, ha sido por:
a) Pereza.
b) Despiste.
c) Falta de inspiración.

Sin embargo, sí he escrito en algunas otras páginas, pero sobre temas muy alejados a los que estaban acostumbrados todos los lectores de estos Robots y otras especies. Tal vez este blog se me ha quedado pequeño para todos los intereses que hoy me ocupan. En fin, solo el tiempo lo dirá.

Y ese es el objetivo fundamental de esta entrada de hoy: decir EXISTO.

domingo, 21 de julio de 2013

Steven Wilson: The Raven That Refused To Sing

Volvemos a la carga con Steven Wilson. Esta vez, con su disco de 2013.
"The Raven That Refused To Sing". Portada:

Hay que advertir que desde el primer momento, esto no es un "Grace For Drowning Vol. 2" o una continuación del "In Absentia" de sus Porcupine Tree. Es el tercero de su carrera solista bajo su propio nombre, y el primero de dicha carrera en el que graba las canciones tocando en directo con la banda en el estudio. A todo esto, la banda está formada por:
- Guthrie Govan: guitarra líder
- Adam Holzman: teclados (a saber: piano, piano Fender Rhodes, órgano Hammond y sintetizador Minimoog)
- Nick Beggs: bajo en todos los temas salvo "The Holy Drinker", donde toca el Chapman Stick
- Marco Minnemann: batería y percusión.
- Theo Travis: instrumentos de viento
- Steven Wilson: guitarra, voz, mellotron, bajo (en "The Holy Drinker").
Además de:
- Alan Parsons: coproductor, ingeniero y guitarra en "The Holy Drinker".
- Jakko Jakszyk: arreglos corales en "Luminol" y "The Watchmaker".

El disco lo produjo el propio Wilson en colaboración con Alan Parsons, uno de los grandes ingenieros y productores de la historia del rock. Ha trabajado con Pink Floyd ("The Dark Side Of The Moon"), The Beatles ("Abbey Road"), y toda la trayectoria del Alan Parsons Project, creadores de discos clásicos como "Tales Of Mystery And Imagination" (basado en cuentos y poemas de Edgar Allan Poe) y "Eye In The Sky". El melotrón empleado es el mismo que se usó para grabar el atemporal "In The Court Of The Crimson King".
Se trata de un disco conceptual, en el que todas las canciones guardan una relación entre sí; en este caso, todas las letras cuentan historias de muertes, fantasmas, asesinatos y otros temas más o menos macabros, muy influenciados por el romanticismo y especialmente Poe.
Como ha sido dicho unas líneas antes, todos los temas se grabaron en directo, a lo largo de una semana, salvando las voces, el melotrón y los arreglos de cuerdas del tema homónimo.
Sus raíces, su razón de ser, se encuentran en los discos clásicos del progresivo de los 70, respirando ambientes que podríamos encontrar en discos de King Crimson, Genesis y Pink Floyd. Tal vez el que Mr. Wilson haya estado recientemente remasterizando grabaciones de los primeros tenga algo que ver...
Se trata de un conjunto de seis canciones de puro progresivo clásico, con elementos tomados del jazz y el hard rock; además, está muy equilibrado: las canciones impares superan los 10 minutos de duración y las pares bajan de dicho minutaje. Comencemos, pues, el análisis canción a canción.
Abre con Luminol, tema ya presentado en la gira del "Grace for Drowning", no sigue la tradición de los discos en los que participa Steven Wilson de comenzar in crescendo. La composición abre el disco con un redoble de batería acompañado del bajo de Nick Beggs, quien protagoniza la primera parte de la canción con un veloz riff, mientras que van entrando los teclados, la flauta de Travis y las guitarras. Así, tras los primeros acordes de las guitarras, viene la voz. Dos frases pronunciadas por Wilson acompañado de los coros de Jakszyk: "Here we all are born into a struggle/ To come so far but end up returning to dust" ("Aquí estamos todos que nacemos en una lucha / Para llegar tan lejos pero terminar regresando al polvo"). El tema evoluciona hasta cambiar el riff de bajo, que es seguido por un solo de teclado y otro de guitarra que cierran la primera parte. La segunda se inicia con unos acordes de las guitarras de Wilson y Govan, y entra la voz del primero, contando las desventuras de un (mal) músico callejero, que sigue tocando incluso después de muerto, como manda la conceptualidad del disco. En la tercera, entra el melotrón, que conduce el tema hasta que Adam Holzman comienza a tocar un pasaje de piano que desemboca en el redoble del principio de nuevo, que se repite hasta morir el tema.

La segunda canción es la melancólica Drive Home. Cuenta la historia de una pareja que iba en coche, cuando de repente ella desaparece. Él empieza a buscarla, y no la encuentra. Despierta en un hospital. Ha estado varios años en coma, y ella murió en el mismo accidente que lo dejó así. Ha de afrontar la dura verdad.
Por esa letra, el tema es probablemente el más melancólico de todo el disco. Musicalmente, es una piez interesante, con un buen solo de guitarra a manos de Guthrie Govan y un canto de Steven Wilson que acompaña de fantástica manera la historia que cuenta.

La sigue The Holy Drinker, la composición más heavy del disco. Muy influenciada por los King Crimson del "Red", sigue en cierta manera la senda de Luminol. Dominada por el órgano Hammond de Adam Holzman, las guitarras de Govan y Alan Parsons con mucha distorsión y el Chapman Stick de Nick Beggs, Steven Wilson desgrana la historia del hombre que retó al diablo en una apuesta a ver quién bebía más. El final obvio termina con la victoria del diablo y la muerte del sagrado bebedor, el cual acaba en el infierno.

Un constante arpegio abre The Pin Drop, "la caída de la gota". Steven Wilson deja en casa su voz más típica en este tema para cantar en un tono que nunca se había oído, acompañado de sus característicos coros. Desgrana la historia de un matrimonio que no era feliz; siempre flotaba una cierta tensión en el aire. Un día, por una gota que cayó, el marido explotó y mató a su mujer, lanzándola después al río. Dura 5' 03'', el tema más corto del disco.

The Watchmaker comienza con acústicas, muy pastoriles, que van mutando en guitarras eléctricas a lo largo del tema. Empieza siendo un tema muy tranquilo, pero a medida que avanza la historia, va cambiando hasta que por el final entran unos arreglos corales de Jakko Jakszyk y Steven Wilson acompañados de una dura instrumentación de Govan. El ojo crítico del compositor inglés se centra ahora en los matrimonios que se casaron sin cariño y  viven hasta ancianos así. El relojero protagonista mata a su mujer y la entierra. Ella, a su vez, resucita en forma de fantasma y se lo lleva a la tumba, pues ni la muerte los puede separar.

Llegamos al final del disco. El tema homónimo, The Raven That Refused To Sing, abre con un inquietante arreglo de cuerdas hasta que entran el piano de Adam Holzman y la voz de Wilson. Musicalmente, va in crescendo la pieza, a medida que se añade instrumentación. La orquestación, el bajo y la batería, hasta que entra Govan con un magnífico solo y la voz de Steven repitiendo las primeras palabras de la prima estrofa. Relata la historia de un hombre apenado desde su infancia, cuando murió su hermana. Toda su vida la ha pasado encerrado y temiendo, viviendo con miedo. Un día, encuentra un cuervo que, al cantar, hace que se le aparezca el espíritu de su hermana, así que lo encierra en una jaula y se lo lleva. Intenta que el cuervo vuelva a cantar, maltratándolo. Pero el cuervo se niega a cantar

En resumen, un disco redondo y elegante. Y a mi parecer, prácticamente perfecto.

Unos vídeos, como siempre. Empecemos con Luminol:

Sigamos con The Holy Drinker:





Y cerremos con el tema homónimo:

domingo, 14 de abril de 2013

Aplicación Volviendo a la Vida: Presentación

Creo que puedo decir que soy una de esas personas decididamente eclécticas, que no pueden estar centrados en una sola cosa...
Pocos días después de publicar el artículo sobre The Dark Side Of The Moon, me encuentro escribiendo estas líneas para que hagan de presentación a mi pequeña aplicación de desarrollo propio, Volviendo a la Vida.
Se trata de una programita (19 KB) que cuenta con calculadoras numérica y lógica y algunas funciones adicionales, como generar un número aleatorio entre dos límites señalados por el usuario.
Ha sido (y sigue siendo) escrita en Visual Basic .Net en el IDE Sharp Develop, pero no pierdo la esperanza de pasarla algún día a otro lenguaje como C# o Python
En el momento de teclear estas palabras, se encuentra en la versión alfa 0.07, a falta de pasar a beta y ser probada, pero los primeros resultados indican que puede ser ejecutada en netbooks.
Eso es todo por hoy. Las próximas noticias, en este blog.
P.D.: sugerencias, en los comentarios.

martes, 9 de abril de 2013

Pink Floyd: The Dark Side Of The Moon

Este disco, uno de los más vendidos de la historia (y de Pink Floyd), es uno de los clásicos por derecho propio de la banda inglesa y del rock en general (así pienso yo). Publicado el 24 de marzo de 1973 (en Reino Unido; se publicó el 17 del mismo mes en Estados Unidos), hace ya 40 años. Consta de 10 temas, interpretados por la alineación clásica (David Gilmour, Nick Mason, Rick Wright, Roger Waters). Pero antes, como manda ya la tradición, la portada:


Esta legendaria portada, producto como ya era habitual de Hipgnosis, es también un clásico. Sencilla pero ideal. Porque, al final, ¿para qué quieres una portada más compleja si una más simple es perfecta? Muestra, como bien es sabido ya, la refracción de la luz al pasar por un prisma. Ahora, a por las canciones; pero antes una aclaración.
En su condición de álbum conceptual, todas las letras del disco están unidas por un com
"Speak To Me", acreditada al batería Nick Mason. Una pieza "instrumental" de minuto y medio, que empieza con latidos de corazón y acaba entre gritos. Mientras tanto, suenan todos los ruidos que vamos a oír en el resto de canciones.
La música en sí aparece en la magnífica "Breathe", sencilla pero maravillosa composición. Hablamos de una pieza moderada, que nos dice que la vida no se vive con prisas, se vive con calma, que paremos unos instantes y respiremos (por alguna razón tendría este que ser el título del tema).
De esta canción pasamos a otra sin voz, la electrónica "On the run", es decir, a la carrera. Siendo esta la que sigue a Breathe, causa un gran contraste entre aquella y esta, cuya "trama" versa sobre el estrés de los aviones y los aeropuertos.
Continuamos en "Time". Recuperamos el concepto de respirar, de vivir la vida, de no dejarnos influenciar por las prisas. Musicalmente, empieza con relojes a gran volumen,  y tiene numerosos cambios de ritmos, además de un magnífico solo de guitarra a manos de David Gilmour y una sección cantada por Rick Wright. Sorprendentemente, el final del tema se denomina "Breathe Reprise", y eso es lo que es: una continuación de la primera pieza.
De "respirar", cambiemos radicalmente de concepto. Y eso  es "The Great Gig In The Sky",  tema dominado por el piano y, especialmente (y sin lugar a dudas), por la voz de Clare Torry. No es canto; hay que oírla.
Pasamos a la celebérrima "Money". Basada en un inconfundible riff de bajo y con unas letras ácidas, se trata de un manifiesto contra el dinero y la supremacía que ejerce sobre nosotros. Al cabo de unas estrofas, cambia radicalmente de registro y aparece el saxofón de Dick Parry en un solo, que pronto se torna en otro de guitarra. Como curiosidad, su compás es un 7/4, un compás muy complejo (salvo el solo de guitarra, que se encuentra en 4/4). Irónicamente, para ser una canción cuya letra habla en contra del dinero es uno de los singles más vendidos de Pink Floyd y uno de sus temas más populares.
Money es seguida por "Us And Them", casi jazz. También acompañados de Dick Parry, su letra trata sobre la discriminación. La melodía vocal es magnífica. Es otra de las piezas clave del álbum, y enlaza con "Any Colour You Like", instrumental que "trata" (entiéndase) sobre la supuesta libertad, que realmente no es tal. Tiene fragmentos de "Breath" de nuevo, por lo que a veces es llamada el segundo reprise de esta canción.
Para finalizar, el disco tiene reservadas dos canciones contrastadas musicalmente.
Empecemos por "Brain Damage", que  habla acerca de la locura y la demencia que puede causar el mundo. Es una pieza lenta, y en  su estribillo encontramos la frase que da título al álbum: "I'll see you on the dark side of the moon". Su lentitud permite que enlace con el final: "Eclipse". Pieza potente que sonó en la apertura de los JJ.OO. de Londres 2012; y a mi juicio, brilla con luz propia. Este tema es potente, y su instrumentación sencilla: órgano Hammond, guitarra eléctrica, bajo, batería.
Como decía al principio del análisis, para qué complicar más las cosas si la simpleza es perfecta.
O eso pienso yo.

domingo, 27 de enero de 2013

Steven Wilson: Grace For Drowning

Este disco, el segundo bajo su propio nombre, del prolífico artista inglés Steven Wilson, es a mi parecer una más de sus obras maestras. Portada, como siempre:

Ya a partir de aquí, podemos discernir que no va a ser un disco del montón. La portada muestra una figura de pie en un campo, donde además se puede observar ¿un puente? y algo similar a una torre de alta tensión, todo a contraluz. Contraluz provocado, además, por el crepúsculo. A la fotografía se le ha aplicado un efecto de envejecimiento. La imagen es Lasse Hoile, colaborador usual de Wilson.
Antes de continuar, me gustaría aclarar que Steven Wilson se rodeó de un magnífico grupo de instrumentistas y virtuosos para la grabación de esta ambiciosa obra, como  Steve Hackett (de Genesis), las leyendas del bajo y el stick Tony Levin y Nick Beggs, el vientista Theo Travis (con el que ya había colaborado anteriormente en Porcupine Tree) y Jordan Ruddess, teclista de Dream Theater
A priori, la obra completa son 2 CD's, cada uno de 40 minutos, que suman 12 canciones. El primero se llama "Vol.1 - Deform To Form A Star" y el segundo "Vol.2 - Like Dust I Have Cleared From My Eye".Ahora, comencemos con los análisis.

Vol. 1 - Deform To Form A Star
El disco empieza con el tema homónimo. Es una breve pieza de 2 minutos, con la voz de Wilson en 40 pistas y el piano de Jordan Ruddess. La segunda canción, "Sectarian", es el primer temazo del disco. Un tema potente, muy inquietante y perfecto para demostrar las capacidades interpretativas de los artistas, como el vituosismo que demuestra Nick Beggs al stick. "Deform To Form A Star", tercer tema, es más reposado que el anterior, y también magnífico, con una gran interpretación al piano y un buen estribillo, con las armonías vocales que tanto trabaja Wilson. Seguimos con "No Part Of Me", que comienza con ¿un glockenspiel?, y crea en su primera parte un aire muy...particular, hasta que entran las guitarras y el saxo. "Postcard" es el tema más accesible del disco, una preciosa canción. A continuación encontramos "Raider Prelude", un inquietante interludio de dos minutos, antes de atacar con uno de los platos fuertes de este "Grace For Drowning": el tema de nueve minutos "Remainder The Black Dog", con Steve Hackett a las guitarras, Nick Beggs al stick y al bajo, Theo Travis al clarinete, flauta y saxo y Nic France a la batería. Tema inquietante, y asombra la capacidad de este hombre para crear tal canción y desarrollarla a partir de la frase de piano del principio, pues a partir de dicha frase evoluciona toda la canción.

Vol. 2 - Like Dust I Have Cleared From My Eye
El segundo disco comienza con "Belle de Jour". Canción que tiene cierta similitud con "Grace For Drowning" en el sentido de que realmente es instrumental y que es la introducción perfecta para las otras cuatro canciones de este disco, ya que crea la atmósfera idónea para seguir escuchando. La siguiente canción, "Index", es un temazo, inquietante, con una magnífica frase de guitarra. La única pega que puedo ponerle es que el estribillo gana mucho sin el tratamiento electrónico de la voz, como se puede oír en el vídeo del final. Seguimos con "Track One", también inquietante y cambiante, la parte cantada, la orquestada y la de la guitarra sola.
El cuarto tema, "Raider II", es probablemente el mejor del disco. 23 minutos llenos de matices, poderosos riffs y un ambiente inquietante. El sonido, sobre todo en los vientos de Theo Travis, nos remite a los King Crimson del In The Court Of The Crimson King o los del Lark's Togues In Aspic y el Red en las guitarras. La magnífica actuación vocal de Steven Wilson personalmente me impresiona sobremanera, aunque no tiene una gran voz. La cantidad de matices, de estados anímicos, de sensaciones que transmite esta colosal composición, es enorme.
El quinto y último tema del disco, "Like Dust I Have Cleared From My Eye", es un bonito tema de 8 minutos, con un sencillo pero idóneo estribillo, y una sección ambient final, con reminiscencias a su proyecto en solitario Bass Communion.

Resumen y conclusión
En resumen, una obra maestra. Por lo menos en mi opinión. Una muestra más del genio de este hombre, A continuación, unos vídeos:
El vídeo oficial de Remainder The Black Dog :

"Index" en directo sin efectos en la voz: