A continuación, analizaré uno de los discos más polémicos de la historia del rock: el Tales From Topographic Oceans, de la banda de rock sinfónico y progresivo británica Yes.
Este álbum es, para unos, una completa pérdida de tiempo; para otros, un buen disco pero difícil de escuchar; y otros piensan que es una obra de arte. Pero, ¿por qué esta diversidad de opiniones? Porque este álbum es un tanto excesivo y el más polémico de Yes. Portada:
La alineación de Yes de este disco es: Jon Anderson a la voz, Steve Howe a la guitarra, Chris Squire al bajo, Rick Wakeman a teclados y la primera novedad destacable de la época clásica: Bill Bruford abandona su puesto para unirse a King Crimson, y en su lugar se sienta Alan White, quien llegó a tocar con John Lennon y George Harrison (creo que ninguno necesitan presentación, pero como todavía quedan despistados por ahí, diré que pertenecieron a los Beatles y tuvieron sendas brillantes carreras en solitario).
Echando un ojo al disco, descubrimos que, siendo doble, porta solo cuatro temas en total. Esto se debe a que en el vinilo original, cada tema ocupaba una cara de cada disco. Así, cada "canción" dura sobre 20 minutos.
Cada cara respira un ambiente radicalmente diferente. The Revealing Science Of God porta un magnífico motivo de teclado. The Remembering nos evoca, precisamente, el océano topográfico; en The Ancient, lo evocado son las antiguas civilizaciones. Finalmente, Ritual cierra el álbum con versos mucho más asequibles y un solo de batería.
En cuanto a la portada, es mi favorita de Yes. Aquí, Roger Dean alcanza un pico artístico, con una portada maravillosa.
Conclusión: disco controvertido. Para mí, uno de lo mejor de Yes. Para otros, uno de los peores discos de la historia.
sábado, 20 de octubre de 2012
King Crimson: In The Court Of The Crimson King
El 1969 fue un año de gran importancia para la música, para el rock en particular. Ese año se publicaron álbumes claves como el legendario Abbey Road, de los Beatles, o los debuts de Yes y Genesis. Pero ese año hubo otro debut clave: In The Court Of The Crimson King, de King Crimson.
Ahí podemos observar la carátula. Este disco, de la portada a la contraportada, del primer al último corte, es absolutamente innovador.
Musicalmente, se trata del primer rock progresivo propiamente dicho, una mezcla de jazz y rock o incluso hard rock.
Bien sabido es que King Crimson no es una banda al uso. Solo ha habido un miembro que ha permanecido desde los inicios hasta hoy día: Robert Fripp, guitarrista. En este álbum, la banda se completaba con el competente batería de jazz Michael Giles, el multiinstrumentista Ian McDonald (saxofón, teclados, flautas, melotrón, coros), el cantante y bajista Greg Lake (luego cantante, guitarrista y bajista de Emerson, Lake & Palmer) y el magnífico letrista Pete Sinfield.
El disco comienza con ruidos de trenes, pero a los veinte segundos entra un riff de ¡saxofón!, acompañado de la guitarra y el bajo. Es 21st Century Schizoid Man, una brutal mezcla de jazz y hard rock, y unos de los mejores temas de King Crimson. El siguiente tema es I talk to the wind , una balada (a la manera Crimson) acompañada de flauta.
Se da continuidad con Epitah, desgarrador como él solo, y aún así otro temazo, que aumenta sus efectos con el melotrón. La siguiente pieza es Moonchild, que dura 12 minutos pero que es odiada por mucha gente por sus 8 minutos de improvisación. Finalmente, el disco termina con In The Court Of The Crimson King, con su clásica melodía de melotrón.
Conclusión: disco imprescindible, sembrado de clásicos.
Ahí podemos observar la carátula. Este disco, de la portada a la contraportada, del primer al último corte, es absolutamente innovador.
Musicalmente, se trata del primer rock progresivo propiamente dicho, una mezcla de jazz y rock o incluso hard rock.
Bien sabido es que King Crimson no es una banda al uso. Solo ha habido un miembro que ha permanecido desde los inicios hasta hoy día: Robert Fripp, guitarrista. En este álbum, la banda se completaba con el competente batería de jazz Michael Giles, el multiinstrumentista Ian McDonald (saxofón, teclados, flautas, melotrón, coros), el cantante y bajista Greg Lake (luego cantante, guitarrista y bajista de Emerson, Lake & Palmer) y el magnífico letrista Pete Sinfield.
El disco comienza con ruidos de trenes, pero a los veinte segundos entra un riff de ¡saxofón!, acompañado de la guitarra y el bajo. Es 21st Century Schizoid Man, una brutal mezcla de jazz y hard rock, y unos de los mejores temas de King Crimson. El siguiente tema es I talk to the wind , una balada (a la manera Crimson) acompañada de flauta.
Se da continuidad con Epitah, desgarrador como él solo, y aún así otro temazo, que aumenta sus efectos con el melotrón. La siguiente pieza es Moonchild, que dura 12 minutos pero que es odiada por mucha gente por sus 8 minutos de improvisación. Finalmente, el disco termina con In The Court Of The Crimson King, con su clásica melodía de melotrón.
Conclusión: disco imprescindible, sembrado de clásicos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

